Entrenas con la pierna equivocada

Muy buenas,

El otro día, mientras entrenaba con una amiga mía en el gimnasio, me vino a la cabeza algo que creo que nunca te había contado y que puede ser bastante útil si haces trabajo de fuerza.

Sobre todo si eres ciclista o runner.

Como sabrás, los ejercicios unilaterales son muy habituales en deportes de resistencia. La prensa unilateral, el peso muerto rumano a una pierna, la sentadilla búlgara... son ejercicios que se utilizan muchísimo en este tipo de deportes.

Pues bien, ya en el gimnasio hicimos la movilidad y cuando llegó la parte principal empezamos con sentadilla frontal. Después pasamos a la prensa unilateral.

Yo empecé con la pierna izquierda e hice mis 8 repeticiones moviendo la plataforma a toda velocidad con una carga equivalente al 50% de mi 1 RM más o menos.

Mi amiga me miró y me dijo:

— No sabía que eras zurdo de pierna.

A lo que yo le contesté:

— No lo soy. Soy diestro.

Y claro, se quedó un poco confundida.

Entonces le expliqué que siempre empiezo los ejercicios unilaterales con la pierna menos dominante.

Ella, por el contrario, siempre comenzaba por la dominante.

Y aquí viene la reflexión.

Cuando realizamos cualquier ejercicio de fuerza, quien manda realmente es el sistema nervioso central. Es el encargado de reclutar fibras musculares, coordinar el movimiento y generar fuerza.

Y aunque no estemos cerca del fallo ni levantemos cargas extremas, la calidad de ejecución nunca es exactamente igual al inicio que a medida que van pasando las repeticiones después.

Por eso me gusta empezar con la pierna menos dominante.

No porque la otra vaya a fatigarse enormemente, sino porque la menos dominante recibe el trabajo cuando estoy más fresco, más concentrado y puedo aplicar más calidad en cada repetición.

Con el paso de los meses y los años, estas pequeñas decisiones ayudan a reducir diferencias entre ambas piernas.

Y mientras hablábamos de esto, me acordé de una pareja que entrené hace años cuando trabajaba como entrenador personal en España.

Los dos habían sufrido lesiones en su pierna dominante.

Y una de las cosas que les recomendé fue empezar siempre los ejercicios unilaterales por esa pierna.

Porque necesitaban recuperar confianza, control motor y calidad de movimiento.

Y cuando empiezas una serie fresco, todo eso resulta mucho más sencillo.

Al final, muchas veces buscamos ejercicios nuevos, métodos revolucionarios o programas milagrosos.

Pero la realidad es que gran parte de las mejoras vienen de detalles muy pequeños que repetimos cientos de veces durante años.

Y este es uno de ellos.

Por cierto, espero que te gusten estas historias que me van ocurriendo.

Porque aunque no te lo creas, cuando me pasan suelo apuntármelas en el móvil.

Normalmente pienso lo mismo:

"Esto se lo tengo que contar en la newsletter."

— Haruki

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