- HARU SENSEI: Rendimiento deportivo
- Posts
- Y por eso lo consiguió
Y por eso lo consiguió
En esta newsletter voy a nombrar a una de mis deportistas más profesionales, constantes y, por qué no decirlo, una de mis preferidas.
Ya la nombré cuando empecé está newsletter, pero esta vez también se lo merece.
Hace un tiempo nos planteamos un objetivo bastante sencillo sobre el papel: hacer una dominada estricta.
Y antes de que desconectes porque hoy no hablo de ciclismo… quédate, porque esto te interesa.
Todos sabemos lo que cuesta hacer una dominada. Y más aún si es estricta, desde codos completamente extendidos hasta pasar la barbilla por encima de la barra.
Es decir, levantar tu peso a plomo, sin ayudas.
Carmen, mi amiga y deportista, es una atleta corpulenta, con buena masa muscular, funcional, bien distribuida… y con mucha armonía (de nada Carmen, ya me lo pagarás con una birra).
Eso en máquinas y pesos libres suele ir bien. Pero cuando tienes que levantar tu propio cuerpo… la cosa cambia. Ahí necesitas algo más que fuerza, necesitas un buen equilibrio entre la fuerza que aplicas y la masa que tienes que mover.
Y nos pusimos a ello.
Como siempre, con ilusión y con ganas. De eso no nos falta.
Seguíamos con los entrenamientos de bici, carrera y añadimos dos días de fuerza a la semana.
Dos. Ni más ni menos.
No nos pasábamos el día en el gimnasio, pero eso sí, haciendo lo que tocaba y como tocaba.
Sin mil ejercicios, sin buscar el fallo, sin inventos raros.
Técnica, fuerza de agarre, aplicar fuerza de verdad y mucha intención en cada repetición.
También trabajábamos el tren inferior con la misma idea. Repeticiones justas, peso relativo, velocidad de ejecución… y constancia. Mucha constancia.
Porque hay algo que pasa siempre:
Se sobreestima lo que puedes hacer en tres meses y se subestima lo que puede cambiar tu cuerpo en un año entrenando bien.
Y aquí viene lo que más me llamó la atención de Carmen.
En todo este tiempo nunca me dijo que un ejercicio era aburrido, que quería cambiarlo, que le parecía poco o que quería hacer más.
Nada de eso.
Entrenar, adaptarse y seguir.
Sin magia.
Y así es como llegó la primera dominada.
Pero casi me parece más importante todo lo demás que vino con ello.
Entrenar cada semana sin lesiones, rendir bien, competir y recuperar rápido.
Porque al final, si mejoras tu capacidad de recuperación, estás aumentando muchísimo tu capacidad de mejorar.
Y sí, eso también se entrena. Entre otras cosas, con el entrenamiento de fuerza. Pero bien hecho, claro.
Sin prisas. Sin inventos. Siendo constante, aplicando siempre la misma medicina dos veces por semana.
Y hablando de fuerza, como sé que muchas veces tienes dudas sobre qué deberías hacer en el gimnasio o en casa, estoy preparando algo que te va molar.
No es una guía ni una batería de ejercicios, es mucho más…
— Haruki
Reply